Si el 2011 fue un buen periodo para los países en desarrollo, este año deben prepararse para más riesgos inminentes de regresión económica y crear mecanismos que permitan enfrentar la recesión mundial. Así lo indicó el Banco Mundial (BM) en la última edición del informe Perspectivas económicas mundiales (GEP, por sus siglas en inglés).
No es un buen panorama el que se avecina. De acuerdo con el estudio, la institución ha corregido a la baja su previsión de crecimiento para 2012, a 5,4% para los países en desarrollo y a 1,4% para los de ingreso alto y -0,3% para la zona del euro. En junio de 2011, el BM pronosticó una conducta al alza de 6,2%, 2,7% y 1,8% respectivamente. En este momento se espera que la economía mundial crezca en 2,5% en los próximos once meses y 3,1% el 2013.
Un crecimiento más lento ya se manifiestó con el debilitamiento del comercio internacional y en los precios de los productos básicos. Para el BM las exportaciones mundiales de bienes y servicios crecieron únicamente 6,6% en 2011 (a diferencia del 12,4% conseguido en 2010). Para este año el incremento será de solo 4,7%.
En cuanto a las tarifas mundiales de energía, metales, minerales y de productos agrícolas, la investigación señaló que han disminuido 10,25%, y 19%, respectivamente, desde los récords registrados a comienzos de 2011. La baja en los precios de los productos básicos ha contribuido a mitigar la inflación en la mayoría de los países en desarrollo.
Aunque los costos internacionales de los alimentos descendieron en los últimos meses, bajaron 14% desde el nivel máximo registrado en febrero de 2011, la seguridad alimentaria de los más pobres, incluidos quienes viven en el Cuerno de África, sigue siendo un problema preocupante.
El primer vicepresidente de Economía del Desarrollo del Banco Mundial Justin Yifu Lin, manifiestó que los países en desarrollo deben evaluar sus vulnerabilidades y prepararse para más crisis, mientras haya tiempo. Según el BM, en estos momentos las naciones tienen ahora menos espacio fiscal y monetario para aplicar medidas correctivas como lo hicieron en 2008 y 2009. Por esta razón, si el flujo financiero internacional se agota y se deteriora súbitamente el comercio mundial, su capacidad para reaccionar podría estar limitada.










