Noticias de Última Hora
         

             | 
Escrito por Redacción Bogotá    Domingo, 31 de Enero de 2010 05:55    PDF Imprimir E-mail
En alerta los sectores pesquero y agropecuario por culpa de “El Niño”

Cali, Barranquilla, Neiva, Ipiales y Arauca, tendrán un déficit de precipitaciones superior al 50 por ciento, lo que sin duda afectará su industria agrícola. Cali, Barranquilla, Neiva, Ipiales y Arauca, tendrán un déficit de precipitaciones superior al 50 por ciento, lo que sin duda afectará su industria agrícola.

La imagen del cachaco de sombrero, gabardina y paraguas transitando por las calles capitalinas, es hoy un solo recuerdo, todo por cuenta de las fuertes oleadas de calor que experimenta Bogotá desde hace varios meses y que sin duda, tiene muy extrañados a quienes han vivido en esta ciudad por más de medio siglo, donde ver por las calles a mujeres en falda corta y camisetas esqueleto, y a los hombres en sandalias y pantalones cortos durante el día, era algo de nunca imaginar.

Pero la transformación en el vestir es lo de menos a la hora de analizar el impacto que ha tenido el cambio climático en la economía del país, atribuido, en parte, al mal llamado fenómeno de “El Niño”, que se presenta cada año, sólo que en ocasiones se vive con mayor intensidad, tal como ocurre hoy.

Si bien este es un fenómeno natural, es claro que con el paso de los años se ha alterado debido al accionar del hombre. “El cambio climático obedece a un modelo económico que surge con la revolución verde, que busca incrementar la productividad de los cultivos y para eso se aplican químicos de síntesis derivados del petróleo.

Alternativa ecológica

Alejandro Cuezva, gerente de Ecoreal Alejandro Cuezva, gerente de Ecoreal

» Una de las medidas para contrarrestar los daños al medio ambiente derivados de una política errada de producción es la adopción de cultivos orgánicos, que consiste en sembrar alimentos en armonía con el desarrollo del ecosistema y el medio ambiente, eliminando la utilización de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, medicamentos veterinarios, semillas y especies modificadas genéticamente. Para promover esta iniciativa, avalada por el Ministerio de Agricultura, y que en los últimos años ha pasado de 25.000 a 45.000 hectáreas, se diseñó la campaña “Ecologízate, aliméntate de vida, consume productos orgánicos”, liderada por la Fundación Endesa Colombia, La red Colombia verde y la Corporación Colombia Internacional.

Ahí comienza un nuevo modelo que en principio tuvo grandes bondades, pero cinco décadas después nos dimos cuenta que no era sostenible. Rompimos un equilibrio natural que existía y ante eso comenzaron a aparecer una serie de desastres naturales”, explica el gerente de la Asociación de productores ecológicos de los Caminos Reales (Ecoreal), Alejandro Martín Cuezva.

Estos cambios han ocasionado pérdidas económicas en el sector agrícola y pecuario nacional, ya que las fuertes temporadas de calor modifican el ciclo de producción y germinación de una semilla, y para el caso de los ríos, el descenso de los afluentes complica el transporte y la cantidad de peces. Para el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), los actuales niveles están entre los más bajos según sus registros históricos, tendencia que se espera continúe en el primer semestre de 2010.

Impacto profundo

Para el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Fernández Acosta, los periodos de reducciones importantes en las precipitaciones y aumentos en las temperaturas durante fenómenos como El Niño, confirman tendencias a disminuciones en la productividad agropecuaria, con un impacto mayor en los cultivos permanentes (5,5 por ciento), que en los transitorios (4,4 por ciento).

En cifras dadas por el Ideam, comparando sus estudios históricos, los cultivos más afectados por pasados fenómenos han sido: el fique, con una reducción anual promedio de 13 por ciento, la yuca y la palma africana, con 8 por ciento y la cebada, con 7 por ciento, seguidos por el arroz, la papa, el maíz, el algodón, la caña panelera, el plátano, el cacao y el fríjol.

Así mismo la producción de leche se ve afectada en promedio 4,9 por ciento. En el caso de la pesca, se observa una reducción importante de los volúmenes extraídos, que afecta la captura de las siguientes especies: ronco, margarita y corvina; los pargos, los atunes y la carduma, con reducciones promedio anual de 52 por ciento en el Pacífico, y de 9 por ciento en el Atlántico, por cada ocurrencia del fenómeno, concluye el Ministro.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), en su encuesta de octubre de 2009, incluyó por primera vez, una variable sobre el tema del cambio climático y su impacto sobre la industria colombiana.
Los resultados indican un alto nivel de preocupación sobre el tema, reflejado en que 69,7 por ciento de los empresarios colombianos considera que su negocio se verá afectado por El Niño.

Como en este primer semestre de año no se espera una recuperación y normalización del fenómeno, el llamado de alerta es para que los agricultores y pescadores tomen medidas preventivas, que accedan a los programas de apoyo para contrarrestar de alguna manera las pérdidas ocasionadas por el cambio climatológico, lo cual se puede ver agravado por los incendios forestales que ya han arrasado decenas de hectáreas en la región Andina y amenazan con generar desabastecimiento de agua en el Caribe.

Redacción
Bogotá.