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| Bancos le hacen el quite al desempleo con los seguros |
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En un país con más de dos millones de desempleados (sin tener en cuenta el trabajo informal), y con una cartera morosa en ascenso, sin duda es necesario tener algún salvavidas que, por un lado evite que las personas se ahoguen en sus deudas, y por el otro, que blinde a las entidades bancarias frente a la eventualidad del no pago de los créditos.
Y es que el aumento del desempleo, que pasó de 10,8 por ciento en noviembre de 2008 a 11,1 por ciento un año más tarde, demuestra que las condiciones laborales en Colombia hoy no son estables, y lo que es peor aún, amenazan con dejar por fuera del mercado a un mayor número de nacionales, cientos de ellos con obligaciones financieras. Previendo esa situación, los bancos, que no están acostumbrados a perder, se han dado a la tarea de diseñar seguros de desempleo, en especial, dirigidos a los clientes de créditos de consumo, con lo cual, no sólo alivian de forma temporal la carga del deudor que ha perdido su trabajo, sino también, protegen la calidad de la cartera, pues la póliza cubre seis cuotas de la obligación contraida por el cliente, tiempo en el que se espera la persona pueda ubicarse en un nuevo puesto. Estos seguros viene incluidos en la tarjeta de crédito y tiene un costo, por ejemplo, en el caso del Banco Colpatria, pionero en este segmento, desde 4.880 pesos hasta 29.280, con el cual se ampara un número determinado de cuotas a partir del momento en que se declare no poderlas cancelar debido a la falta de ingresos. Teniendo en cuenta el gran número de personas que tienen en este momento un crédito o que hacen uso de una tarjeta con la que financian su tren de consumo, el temor de la banca porque estas personas no cancelen a tiempo sus cuotas es considerable, más aun si se miran las cifras históricas sobre el indicador de calidad de la cartera de crédito, la cual ha subido dos puntos porcentuales desde 2006 cuando el indicador de calidad se reportaba en 2,7 por ciento. En el último año, según datos de la Superintendencia Financiera, las personas le dejaron de pagar a los bancos cerca de 400.000 millones de pesos, recursos estos que hicieron que las deudas de difícil cobro de las entidades crediticias se ubicara en los 6,15 billones de pesos a noviembre de 2009 y que el indicador se situara en 4.6 por ciento. La cartera más deteriorada es la de consumo (7,4 por ciento), seguida por la de microcrédito, la hipotecaria y la comercial. De ahí que la banca haya preferido “curarse en salud” y comenzar a ofrecer a sus clientes de tarjecréditos seguros que, junto con las pólizas contra robo, fraude, accidentes de viaje, e incapacidad, de alguna forma les pueden ayudar a paliar una eventual cesación laboral. Lo que no se pude pasar por alto es que un seguro de esta naturaleza tiene un costo que se suma a las elevadas tarifas de las tarjecrédito. Redacción |













