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| Crece la bancarización, pero no entre la población pobre |
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Aunque la tarea de bancarizar en Colombia se está haciendo, sus resultados no son muy favorables. Si bien se ha logrado que un mayor número de personas tengan acceso a, por lo menos un servicio financiero, la realidad es que quienes más lo necesitan siguen esperando que el “milagro” se les haga.
Con un poco más de la mitad de la población adulta bancarizada, la presidenta de la Asobancaria, María Mercedes Cuellar, afirma que este proceso ha sido bueno, pero que se necesita diseñar otros instrumentos que faciliten a las personas su acceso a la banca. Aunque la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) comparte esa percepción, resalta que en la población más pobre la penetración es tan sólo del 6 por ciento. La percepción es que el esfuerzo que hacen los bancos con los Corresponsales No Bancarios (CNB) no es suficiente, más si se tiene en cuenta que muchos de estos se concentran en las ciudades y no en las poblaciones apartadas donde en verdad se necesitan. En un país con un índice de pobreza del 46 por ciento, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), sería conveniente que la bancarización llegara a esos millones de habitantes pobres. Las estadísticas del programa “La Banca de Oportunidades”, muestran que en poblaciones intermedias como Sogamoso, Fusagasuga y Rionegro, entre otras, existen hasta 12 o 13 CNB. En ciudades más grandes ese número tiende a ser mayor. Pero la pregunta es, ¿qué tan bueno es concentrar los CNB en ciudades donde existen no menos de 10 sucursales bancarias y dejar municipios apartados sin la posibilidad de un Corresponsal que contribuya a la creación de una cultura financiera?
Otro de los factores que ha ayudado a la penetración de la banca en sectores, que por décadas han sido reacios, es la necesidad de crédito de los micro y pequeños empresarios, que han accedido no sólo a recursos del sistema financiero, sino también a productos como cuentas de ahorro, corriente y tarjetas. ¿Qué se ha hecho?Según la Asobancaria, hasta marzo de 2009 más de 16,2 millones de colombianos tenían acceso a al menos un producto financiero, lo que representaba un nivel de bancarización de 56,6 por ciento. Hay quienes consideran que mientras el gobierno hace esfuerzos por bancarizar a la población más vulnerable, los bancos que no sólo deben asumir el reto, sino que tienen los recursos suficientes para esto (las solas utilidades de la banca en 2009 se calculan en más de 4,8 billones de pesos), hacen la tarea de forma muy lenta. Con su política –dice el Gobierno- logró vincular a la banca a 2,9 millones de familias, más de un millón a través del Banco Agrario. Esto se traduce en que, de 309 municipios que en 2006 estaban sin servicios financieros, hoy sólo queden 65 sin servicio. Hoy, Colombia cuenta con cerca de 5.100 sucursales bancarias, muy lejos de las 10.500 que tiene México, unos 8.873 cajeros automáticos y no menos de 129.000 datáfonos, a los que se suman los 5.550 CNB (aunque sólo 4.300 son de Citibank en alianza con Baloto) y la posibilidad de acceder a la banca por celular para abrir una cuenta de ahorro. Uno de los principales obstáculos esgrimidos por los banqueros para avanzar en el proceso es el 4 X 1.000. “Es un impuesto que no le gusta a la gente, que se ha pasado a manejar sus operaciones en efectivo, aunque no se dan cuenta que este es muy costoso”, asegura María Mercedes Cuéllar. Para el vicepresidente financiero de Coopcentral, Ricardo Durán, la bancarización en Colombia está muy atrasada por dos factores: la cultura de los colombianos como usuarios bancarios y porque la banca no ofrece precios diferenciales para cada tipo de consumidor. María Carolina Ramírez B.
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