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| Muchas “verdades” que se vendieron en el pasado hoy son mentiras irrefutables |
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Cuántas veces, motivados por un buen comercial o una frase muy bien escogida, la gente sale a consumir un producto determinado, y cuando llegan a sus casas presencian dos situaciones: o salen satisfechos con el producto o se dan cuenta de que es un total embuste lo que creyó comprar y lo que en realidad está viendo. Si bien en el mercado global se encuentra un gran número de casos de publicidad engañosa, como el de los productos adelgazantes que en realidad no lo son, o el de la eterna lucha entre Coca-Cola y Pepsi por sus bebidas energéticas y gaseosas, hay un tipo de publicidad que es más perjudicial para la gente. Nos referimos a los casos en los que por años se afirmó que un producto era muy bueno, pero que después de algunas investigaciones resultó que es perjudicial para las personas. O como en el caso del aceite de oliva, que en sus inicios y al considerarlo una fuerte competencia para los aceites tradicionales, se pintó como una alternativa perjudicial para la salud, todo en pro de una estrategia de mercadeo y tener mayores ventas, sacrificando en la mayoría de casos el bienestar de las personas. De esas verdades falsas que tanto daño han hecho, y que han llevado a los consumidores a cometer algunos errores, Mercado de Dinero cita los siguientes ejemplos famosos a nivel:Redacción
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